Guía Estratégica para el Agro

¿Son suficientes las lluvias de abril y marzo para sembrar trigo en Argentina?

21 de Abril de 2020
Falta tiempo pero también muchos milímetros en gran parte de la región Pampeana. Abril está dejando una deuda de 50 a 100 mm respecto de las estadísticas.

 

¿Cómo son las reservas de agua respecto al año pasado?

En términos de humedad de suelo, a fines de abril del 2019 Argentina quedaba dividida en dos. En el noroeste estaba el área más favorecida por las lluvias, en el sureste, la contracara era una severa falta. En el sureste Córdoba y el norte argentino mostraban muy buenas reservas y hasta excesos que contrastaban con la sequía del sur de Santa Fe y de Buenos Aires donde más se agravaba la situación. Lamentablemente, la falta de agua estuvo presente durante casi todo el 2019 en el territorio bonaerense. Y ahí es donde se observa la mayor diferencia con el 2020. Las lluvias de marzo y las reservas actuales son muy buenas en casi todo Buenos Aires. Con excepción del área suroeste, Buenos Aires aparece como la provincia más privilegiada de cara a la siembra de trigo 2020/21.

Una radiografía a las lluvias de marzo y abril del 2020

Desde el 9 de marzo, las lluvias volvieron y acumularon más de 100 mm sobre gran parte de la región pampeana hasta fin de ese mes. En el centro y el oeste los acumulados mensuales fueron de los 150 mm hasta los 300 mm. La media de marzo, siguiendo el gradiente de oeste a este, es 75 mm a 150 mm. El balance dejó una anomalía positiva de 50 a 150 mm por encima de la media como se muestra en la imagen. Con esos excesos había temor a no tener piso en los cuadros para avanzar con la cosecha gruesa.

Pero en abril las lluvias volvieron a ser escasas, como se observa en el mapa de anomalía hasta el 20 de abril. Con respecto a las estadísticas de ese período, las lluvias dejaron una deuda de milímetros de 25 a 100 mm. Pero esa interrupción de las lluvias es la que ha permitido seguir la cosecha sin problemas, y trillar en los últimos quince días más de 5 M ha de soja. Esa anomalía es la responsable de que el avance actual de la cosecha Argentina sea de un 43% en la oleaginosa y de un 32% en maíz.   

¿Puede en los próximos días llover lo que no llovió en abril?

A pesar de la falta de agua que dejó los primeros 20 días de abril, hay buenas noticias para el trigo en materia de clima. El Dr. En Cs Atmosférica José Luis Aiello expresa que entramos en una etapa de recuperación del régimen normal de precipitaciones. “Incluso las lluvias pueden estar por encima si los mecanismos regionales se activan por una mayor influencia de los flujos del Atlántico”, afirma.

Y esto es lo que empieza a notarse. Los pronósticos muestran dos eventos de lluvias antes de que termine el mes que pueden ser muy interesantes. El primero se desarrollaría entre el jueves 23 y viernes 24; el segundo entre el lunes y martes siguientes (27 y 28 de abril). Las primeras lluvias empezarían por el suroeste de Buenos Aires, en el área de Bahía Blanca. Se espera que la tormenta se traslade luego al centro del país. Los modelos de gran escala señalan que las lluvias acumuladas al final de estos dos eventos podrían dejar entre 20 y 60 mm.