Commodities

En Chicago, los precios de la soja y maíz continúan rompiendo récords

Bruno Ferrari – Emilce Terré – Javier Treboux - 20 de Noviembre de 2020
Los precios de los granos gruesos continúan rompiendo techos en Chicago, con la soja tocando máximos en 4 años en la última semana, y el maíz operando en su mayor valor desde julio de 2019, ambos considerando sus contratos con mayor volumen operado.

 

Los precios de referencia de la soja y el maíz en el mercado externo continúan firmes en su racha alcista. Tanto elementos propios del mercado, como es el déficit hídrico en algunos de los principales abastecedores mundiales de soja y maíz; como factores globales relacionados al atractivo de las inversiones en commodities en un contexto de debilitamiento del dólar en el mundo, foguean la suba.

Si se analiza el posicionamiento de los fondos de inversión que especulan en mercados de futuros y opciones en Chicago, se muestra como uno de los factores claves que ha permitido la gran suba de precios actuales en los derivados de soja y maíz. La posición larga neta en contratos de soja, mostró un gran repunte desde el mes de agosto y alcanzando máximos históricos para esta fecha con más de 30 millones de toneladas. Mientras que solo en la última semana, se añadieron 1,3 Mt de toneladas adicionales al posicionamiento alcista de los fondos.

En el caso del maíz, se recortó ligeramente el posicionamiento de los fondos en la última semana, aunque continua cerca de los máximos en 8 años alcanzados el martes previo. De esta forma, los inversionistas mantienen una posición compradora neta en Chicago en futuros y opciones equivalente a 35,6 millones de toneladas del cereal actualmente.

Por otro lado, con la cosecha en los Estados Unidos prácticamente completada en un 96% y 95% para el caso de la soja y el maíz, el foco de los operadores desde el lado de la oferta comienza a posarse exclusivamente en el desarrollo de la campaña sudamericana. 

En Argentina, se ha completado a la fecha la siembra del 46% del área de intención de maíz a nivel nacional, guarismo similar al del mismo momento del año previo. En este sentido, se puede observar que se continúa en porcentajes cercanos a mínimos históricos en cuanto a la evolución de las siembras del cereal. Dicha situación recae en la ausencia de lluvias que limitó la siembras del maíz temprano e implicando la necesidad de una mejoría en las condiciones climáticas para poder avanzar con el cereal tardío las próximas semanas.

Respecto a la soja, en el presente mes de noviembre se generalizó la siembra del cultivo, alcanzándose, el 32% de la intención de siembra y mostrando un retraso del 3% respecto a la campaña pasada. Al igual que el maíz, la implantación de la soja encuentra límites debido a la falta de humedad edáfica en regiones productivas claves. 

En Brasil, principal productor de soja del mundo, los productores vieron limitadas sus posibilidades de siembra al inicio de la campaña por la falta de humedad en los suelos. Sin embargo, las lluvias de las últimas semanas permitieron acelerar las labores de implantación, con los productores intentando aprovechar al máximo la humedad superficial. Así, la siembra de soja logró un avance del 70% a fecha del viernes último, 5 puntos porcentuales por delante del año previo. Mato Grosso, el principal estado productor del país (27% del área total), se encuentra cerca de terminar la implantación, con un avance del 92%; se espera que en este Estado se produzcan casi 37 millones de toneladas de soja en 2021. En el caso del maíz, el panorama es similar, adelantándose a años anteriores. A la fecha, la siembra de maíz de primera alcanzó el 57% del área en ese país, 7 p.p. por encima de 2019. 

Sin embargo, a pesar de que la siembra logró acompasarse con los promedios, aún preocupa al mercado las condiciones climáticas que acompañaran a la campaña, y su potencial efecto sobre los rindes. La siembra se está desarrollando con la humedad superficial más baja de los últimos 5 años en Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, y los pronósticos de corto y mediano plazo son poco alentadores.

Para la Región Sur, los pronósticos climáticos indican que el trimestre noviembre-diciembre-enero debería tener lluvias cercanas o por debajo del promedio climatológico. El pronóstico para el trimestre muestra una fuerte irregularidad en las precipitaciones, lo que se traduciría en volúmenes por debajo del promedio, principalmente en la región de Rio Grande do Sul. Para la Región de Matopiba (Maranhão, Tocantins, Piauí e Bahía), el pronóstico climático indica irregularidad espacial y temporal en la distribución de la lluvia. Sin embargo, las desviaciones del promedio del período en esta área no deberían ser tan elevadas, con totales que prevalecen dentro del rango normal del trimestre. Los pronósticos climáticos indican irregularidad espacial en la distribución de las precipitaciones en las regiones del Medio Oeste y Sudeste, con probabilidad de acumulados dentro del rango normal o por debajo del promedio en Mato Grosso do Sul, sur de Mato Grosso y centro-sur de Goiás.

De todas formas, CONAB mantiene muy buenas perspectivas para la campaña sojera. Se espera que en la campaña 2020/21 haya un crecimiento en el área sembrada de soja en el país en torno al 3,5% respecto a la cosecha anterior, alcanzando los 38,2 millones de hectáreas. Aún más, el organismo en su última estimación situó la producción de soja en Brasil en 135 millones de toneladas, por encima de las 133,7 estimadas un mes atrás.

Se conforma así un panorama de alta incertidumbre productiva que posiblemente depare fuerte volatilidad en los mercados a medida que Sudamérica transite el período crítico de desarrollo de granos gruesos, con la sentencia de la Niña pesando sobre todos los pronósticos.